martes, 12 de abril de 2011

El 13 de Abril día del maestro ecuatoriano



El 13 de abril de 1920, el Presidente Vaquerizo Moreno declaraba a esta fecha como el “Día del Maestro ecuatoriano” en honor a célebres personajes que con su actuar se ganaron dicho título, y que a través de la historia dejaron su legado, Juan Montalvo, Federico Gonzáles Suárez, Luis Felipe Borja y otros tantos que sin estar en la historia todavía permanecen en el recuerdo de muchos de sus estudiantes.
Ser maestro no es un trabajo fácil, se necesitan mucho esfuerzo, paciencia, dedicación, compromiso y responsabilidad para poder educar, formar y orientar, y para lograrlo se necesita además de la ayuda de los maestros la de los papás y la ayuda de los mismos estudiantes. El aula no es el único espacio físico que permite al maestro volcar en el alma y en la mente de niños y jóvenes, conocimientos, enseñanzas y valores.
La labor del maestro propicia el desarrollo de las capacidades, habilidades y aptitudes del educando que inciden en la formación del ciudadano ecuatoriano. El maestro también es formador de conciencias, es promotor social, es actor que con su ejemplo invita a la superación personal y a la solidaridad. Lucha contra la ignorancia y aporta elementos que disminuyen el rezago educativo de nuestro país.
Cada maestro, urbano o rural; de enseñanza básica o media y media superior enfrenta con humanismo la tarea que a sí mismo se ha impuesto y que la nación le ha encomendado.
Este día homenajeamos a la labor insigne del maestro ecuatoriano. A la figura destacada del maestro ambateño Juan Montalvo Fiallos, quien nació un 13 de Abril de 1832. Iluminado pensador que dio lustre a la cultura patria y gran defensor de la democracia. En esta memorable fecha se rinde homenaje de respeto y gratitud a todos quienes ejercen el apostolado de la enseñanza.
Coincidencia de los tres Maestros: Con Juan Montalvo se consagraron otros dos ilustres maestros ecuatorianos: Federico González Suárez (nació el 12 de Abril de 1844), y Luís Felipe Borja (nació en 1845 y murió el 13 de abril de 1912).

lunes, 11 de abril de 2011

“San Felipe”: tradición y personajes



San Felipe celebró su pregón de fiestas en honor a su patrono, la parroquia eclesiástica contó con las comparsas de sus 33 barrios.

REPORTAJE.- San Felipe el 24 de julio de 1920 se parroquializa mediante ordenanza municipal cambiando de nominación a Eloy Alfaro en honor al viejo luchador. Cada 1 de mayo se celebra la fiesta de la parroquia eclesiástica en honor de su patrono San Felipe, celebración que destaca un sinnúmero de manifestaciones folclórico religiosas y que posee un alto nivel gastronómico y cultural como los chinchulines o tripa mishqui, las tortillas, el jucho o dulce de capulí, el chaguarmishqui o dulce de cabuyo, entre otras delicias tradicionales y que se expenden en lugares concurridos por comensales locales y foráneos.

Este barrio se encuentra ubicado al noroccidente de la ciudad de Latacunga, junto a la orilla izquierda del río Pumacunchi. Lleva el nombre del Santo del siglo I, uno de los doce apóstoles de Cristo, nacido en Betsaida, que fue de los primeros en seguirlo.
Es una parroquia eclesiástica muy antigua que sirvió de adoctrinamiento a los indígenas del sector por parte de la Comunidad Franciscana. Actualmente esta administrada por el clero secular. Civilmente es parroquia urbana, “Eloy Alfaro”, desde el 24 de julio de 1920.

La parroquia eclesiástica de San Felipe, además, se destaca por su prominente industria molinera artesanal y microempresarial de granos secos, especialmente la machica, de donde nace el termino identitario de los latacungueños de decirnos “mashcas”.
Esta parroquia celebro su tradicional pregón festivo donde participaron un sinnúmero de comparsas representando a sus 33 barrios, además de organizaciones y delegaciones institucionales quienes habitan dentro de su jurisdicción. El recorrido empezó a las dos de la tarde con un cambio de mando con la presencia de las autoridades municipales, el prioste mayor, y los representantes de los barrios quienes dirigidos por los guiadores encabezaron el pregón de fiestas.

martes, 5 de abril de 2011

INÉDITO



CIUDAD ABSOLUTA

Vengo de un lugar al que acuden los recuerdos,
vuelvo y quedo.
Resumo los orígenes,
vuelvo a la sangre, a la lava.

Ciudad nativa.
Génesis y final del círculo.
Luna, amanecer, romería.
Latacunga.

Ciudad que se nombra así sola, mía.
Ciudad partida compartida.
Neutra colosal, mayúscula.

Habitable en codos, estribos y bordillos.
Ciudad que se sale de mi ventana.
Aquí vivo, aquí vuelvo, aquí tal ves muero.

*******

El minotauro deambula el dámero
Busca la inicial,
La hora y el minuto de mítica fundación
Encuentra al costado de una inscripción
El número 1687, su cubículo es el mas reciente
Su imaginería
Su gramática
Su potencia
Su signo
Desde el caos
Los huéspedes habitan la ciudad absoluta
Ya que sólo existe en las palabras

***

Los perros del amanecer

Detrás del lomo azulado
El viejo vigía trae azares
Amaneceres
Aciertos
Hondonadas
Crepúsculos

La ciudad se despereza
En el centro
En el cuenco de la mano de dios
Habita de madrugadores
Sus calles
Salpican y deambulan el útero
Salen a la vida
Como quien va a su labor
Caminan erguidos
Y comulgan la ciudad
Haciéndonos hermanos

*******
Sobre andamios

La mayúscula de las pilastras se derrumbó,
no quedo piedra sobre piedra,
Ni se restauró en tres días como había sentenciado el rabino
Nada, sólo el silencio.
Nada más para una calle que a suerte de soledad le dijeron
De la Compañía
Soledad
Y atavío
Viran la esquina el sol
lo que queda son barro, destrucción
y el minotauro cabizbajo espera en su centro
descifrar el algebra elemental del dámero
laberinto angular
y principio.

Lo supe luego cuando vi de cerca las vigas caídas
el terremoto sucumbió la ciudad y tajó la herida

(POEMAS INÉDITOS DE MIGUELÁNGEL CIUDAD ABSOLUTA)

miércoles, 2 de febrero de 2011

Los cínicos no sirven para este oficio*



Para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser buenos seres humanos.
Las malas personas no pueden ser buenos periodistas.Si se es una buena persona se puede intentar comprender a los demás, sus intenciones, su fe, sus intereses, sus dificultades, sus tragedias.


Ryszard Kapuscinski

Uno debe tener mucho miedo al escribir, escribir no es un acto natural como lo es comer, dormir, hacer el amor; es un acto contranatura, en cierto modo, es oponerle la escritura a la naturaleza finalmente. Decir que la naturaleza no se basta a si misma, lo que es ya tremendo, sino que necesita otra realidad un añadido que es la imaginación literaria. Paginas, palabras, tinta.

Escribir es un acto peligroso y lo demuestra el hecho de que si uno cree que la escritura es inofensiva basta presentar un texto, lo peligroso que puede ser ante los ojos de una dictadura.

Muñoz Villegas, quizá debiera decir el personalísimo Cotopaxinoticias.com, insiste sobre el periodismo como un ejercicio vital, menos que de supervivencia auténtico reflejo de la condición humana. Ha escrito en su página de opinión muy temprano: “A veces uno se siente solo y abandonado. Pero al alzar la cabeza se da cuenta que hay muchas manos extendidas para ayudarlo”. Más que simple vocación hay misión en su ejercicio. Libre de complejos y de resonancias ha recorrido la ciudad contándola, desde ese encuentro fraterno de prójimos, de haber asistido sin desmerecer a contar las respuestas del porqué, que son la historia.

El escritor que merece el parentesco del periodista, aunque no son lo mismo y tengan el mismo pelaje, soslaya la realidad en la reflexión prima de este texto. Escribir es un acto contranatura y vital de perseverar. Una operación minuciosa y quirúrgica que refiere dedicación y una pulcritud ética. A veces cuando el periodista o el escritor inca el bisturí sobre la pus, cercena y mutila la carroña para salvar la vida, que sea decir lo honesto del oficio. Esa gangrena que corroe la carne sana y que fatiga la verdadera labor más que las intenciones sobrepasan la voluntad y el deseo. Defender la verdad y la libertad más allá de la retórica.

Y habemos como dice Muñoz Villegas “solos” crédulos y “solos cabizbajos”, de los primeros que amparados al reconocimiento de la condición humana damos el siguiente paso sin claudicar por la única convicción de avanzar y trascender en lo escrito y en la defensa de la verdad. Los segundos, los “solos cabizbajos” resignados -quizá- a la única aptitud del periodismo contarlo por contar. De entre estas dos juicios de valor el mérito de seguir es perseverar y mantenerse atento.

Los prójimos, de esos minúsculos convencidos, de esas muestras que Muñoz halaga y agradece a millares acometen también la credibilidad de la opinión pública, esa mágica e inmanejable brevedad con que la memoria social, también debería reconocer.

Crítico, ferviente, atento, cordial, humano, amigo. Así podría definirse el arquetipo de Cotopaxinoticias.com, que a la par refleja la personalidad de Luis Muñoz Villegas. Manos que dan reciben, manos que se extienden alcanzan. Ese azar es privilegiado e invariable. Cada mañana como cada día el curso inevitable del mundo trascurre con una serie de acontecimientos, en ese universo infinito de momentos, la palabra se eterniza en lo escrito, y trasciende en la memoria a través de contar la verdad, a costa de todo, y defenderla, ese es el concepto de la historia humana. Escribir la verdad de lo que ocurre aquí y ahora.

Congratulaciones a Cotopaxinoticias.com en su primer aniversario de hacer un buen periodismo oportuno y humano.


Miguelángel Rengifo

REDACCIÓN CULTURA

Cotopaxinoticias.com

jueves, 13 de enero de 2011

XII


entonces ella supo que siempre había sido
un pocoautora de todos sus poemas.

J.E.Adoum

Los primeros días de enero separé un pasaje hasta el D.F. quería llegar hasta Ciudad Juárez, buscarte entre la gente. Sentía que ese migrar me separaba definitivamente. Eran otros años. Al fin a mis treinta y tres encontré un libro de Bolaño, hicimos el amor el fin de semana y estaba desfinanciado. Lo que recuerdo de ese día fue que hablé de juntarme a su cordón umbilical, de esa tremenda fragilidad de perdurar, de que a pesar de reconocer que no hay inmortalidad quería aliarla a mi, seguir la senda vaga de la fe en la amistad, en la literatura, en el amor; no sé si eso sea religión o devoción, que no son lo mismo, pero creía que estar en el amor era dormir desnudos sin razón, pasar el hambre, mirar taciturnos la puerta e intentar volver a cada lugar.

Baly reprochó la compra de un Bolaño en mitad de la hambruna, se abotonaba la blusa y se acomodaba los vaqueros como si se tratara de huir perseguidos. Era tarde. Las siete. Me quedé asombrado como el tiempo se espiga como un gusano sedoso por el contorno de las paredes. Me pidió que le dijera algo: alcancé a mirar de reojo la piel morena que le cubría el alma, era eso el amor. Sentarme luego a enfrentarme contranatura a sobrevivir, a escribirle una especie de poemas como aguafuertes, bosquejos de su cuerpo desnudo amado, evaporizante de palabras.

Llovía.
Entre papeles encontré una carta que fue escrita en el verano del 2000, era otra ciudad. El frío sobre el cristal demoró un vacío que me hizo recordar de súbito ver subir estrepitosamente por entre los charcos de la calle Allende a Beatriz Viterbo, buscaba creo la cita postergada con Dante. Pensaba en los días de gloria con la secta fundada por Dante Portinari, Edward, Vittorio y Escarlata. Sementales cabríos deseosos de comerse el mundo. Emily llamó de larga distancia pregunto por Dante en el contestador. El decidió no anunciarse. Dejó un mensaje:

–Llamaré luego, viajo aun más al sur, estoy en Santiago, llegué cansada. Te extraño.

Se dejo sobre el sillón, fumó con cierta pasión sus cigarrillos mal acabados. Después de todo y tanto nada queda tras de mi, sólo una mujer, gastada como por tanto andar a pie. Desde donde haz venido yéndote.

Me niego a seguir con esta novelita Lumpen. Madrugaré mañana. Los celos y la impotencia están en desorden, este exilio me hace más al norte todavía. En mitad de la noche reniego pensar que sea tristemente el día de despedirnos.

(.....)

viernes, 19 de noviembre de 2010

LOS AÑOS



El martes pasado murió a los 50 años el escritor y poeta chileno Roberto Bolaño. Para muchos, ya era el mejor escritor latinoamericano de estos tiempos. Autor de culto durante buena parte de su vida, a partir del Premio Rómulo Gallegos que ganó con su novela Los detectives salvajes en 1998, su obra se empezó a convertir en objeto de devoción para más de una generación. En los últimos tiempos, además de las entusiastas bienvenidas que le brindaban medios como Libération y Le Monde y personalidades como Susan Sontag, algunos ya hasta jugaban con la idea de verlo recibir un Nobel. En la misma semana de su muerte, la periodista Mónica Maristain publicó en la edición mexicana de Playboy esta larga entrevista en la que Bolaño habla de todo: la literatura, sus años en la pobreza, su fe en los lectores, la gramática de los desesperados, el paraíso imaginario y el infierno tan temido.


Me parece verlo todavía, su rostro marcado a fuego
en el horizonte
Un muchacho hermoso y valiente
Un poeta latinoamericano
Un perdedor nada preocupado por el dinero
Un hijo de las clases medias
Un lector de Rimbaud y de Oquendo de Amat
Un lector de Cardenal y de Nicanor Parra
Un lector de Enrique Lihn
Un tipo que se enamora locamente
y que al cabo de dos años está solo
pero piensa que no puede ser
que es imposible no acabar reuniéndose
otra vez con ella
Un vagabundo
Un pasaporte arrugado y manoseado y un sueño
que atraviesa puestos fronterizos
hundido en el légamo de su propia pesadilla
Un trabajador de temporada
Un santo selvático
Un poeta latinoamericano lejos de los poetas
latinoamericanos
Un tipo que folla y ama y vive aventuras agradables
y desagradables cada vez más lejos
del punto de partida
Un cuerpo azotado por el viento
Un cuento o una historia que casi todos han olvidado
Un tipo obstinado probablemente de sangre india
criolla o gallega
Una estatua que a veces sueña con volver a encontrar
el amor en una hora inesperada y terrible
Un lector de poesía
Un extranjero en Europa
Un hombre que pierde el pelo y los dientes
pero no el valor
Como si el valor valiera algo
Como si el valor fuera a devolverle
aquellos lejanos días de México
la juventud perdida y el amor
(Bueno, dijo, pongamos que acepto perder México y la juventud,
pero jamás el amor)
Un tipo con una extraña predisposición
a sobrevivir
Un poeta latinoamericano que al llegar la noche
se echa en su jergón y sueña
Un sueño maravilloso
que atraviesa países y años
Un sueño maravilloso
que atraviesa enfermedades y ausencias

Los perros románticos RB

martes, 16 de noviembre de 2010

El legado perpétuo de Dino de Laurentis



"Querida Clarice: Las estrellas que nos contemplan siguen siendo las mismas y los corderos que balaban aún no han callado. Sigues aquí conmigo, en este Palacio de la Memoria que construí para no olvidar.
Las palabras que lees he querido escribírtelas, como en todos tus cumpleaños, desde un lugar especial. Sitios en los que no has estado ni estarás pero que yo miro y acumulo para los dos. Aquí estoy pues en una pequeña ciudad costera de un país que ignoras. Estoy sentado en un jardín botánico escuchando para nosotros la única música que ha logrado conmoverme desde hace mucho tiempo. Estás sentada a mi lado, en esta silla vacía y la noche nos protege. Estamos a salvo, lejos de hombres que gritan, que exponen sus vidas estúpidas en móviles, que procrean pequeños tarados cuellicortos. Esa gente que entorpece, que sobra, que tendría que comerme y que no deseo hacerlo, tal es la repulsión que me producen, no están aquí. No olvides jamás que el día de tu cumpleaños quise estar aquí contigo para llenar la habitación donde vives, en mi Palacio de la Memoria…
Este que te ama, Hannibal Lecter."